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Crónica del día
Viernes, 30 de enero de 2009

Una recogida oración inicial dio comienzo al tercer día del I Congreso de Espiritualidad Sodálite que sigue congregando a miles de miembros de la Familia Sodálite en el Museo de La Nación.

El programa continuó con la esclarecedora conferencia  «La persona humana, creada a imagen y semejanza de Dios», que estuvo a cargo de César Olivares, miembro del Sodalicio de Vida Cristiana, quien destacó el significado y alcance de «imagen y semejanza»,  dos términos que son de gran importancia para entender quién es la persona humana a la luz de la Revelación y cuál es su relación con su Creador.

César explicó que los significados de imagen y semejanza tienen cada uno un significado específico, si bien son complementarios. «Imagen es un concepto más estático e individual que designa una realidad en cuanto que es representación y participa de las cualidades de otra, que es su modelo. En cambio, la semejanza es un concepto más dinámico y relacional, pues se refiere a la relación misma que se da entre las dos realidades», señaló.
 
«La imagen de Dios», continuó César, «es tan esencial a la persona humana que se puede decir que conforma su base ontológica, su realidad más nuclear». Desarrollando estas ideas  afirmó que «la creación del ser humano a imagen y semejanza de Dios fue desde un inicio no sólo un llamado a la existencia sino un llamado a reproducir la Imagen que es Cristo, participando en Él de la Comunión Divina de Amor». El conferencista  explicó que por eso la persona refleja «ese misterio de amor en sí mismo», en la relación con los hermanos y hermanas humanos, y en el cooperar con Dios en la obra de la creación llevándola a su perfección en Cristo.

Profundizando también en el tema de la semejanza, César sostuvo que ésta tiene su raíz en «la comunión con Dios desde lo más íntimo de uno mismo», y desde allí se proyecta y transforma a la persona en todos sus niveles de relación. En este sentido, destacó que la iniciativa es siempre de Dios, que nos amó primero y que sale al encuentro de la persona, pero no se realiza sin nuestra libre cooperación.

Durante el descanso, los participantes tuvieron la oportunidad de presenciar una variada e interesante exposición de pintura  que se exhibió en una de las salas acondicionadas para este Congreso, con las obras de varios miembros de nuestra familia espiritual, entre ellos Miguel Alfaro, Rodrigo Banda, Vicente López de Romaña y Javier Rodríguez.

En la segunda parte de la jornada las reflexiones se encaminaron hacia la visión trial del hombre a través de los paneles cuyas temáticas continúan a los tratados el día de ayer. En el primero de ellos,  «La visión trial del hombre en algunos representantes de la patrística», presentado por Julio Egrejas, miembro del Sodalicio de Vida Cristiana, se destacó los aportes en torno a este tema en San Ireneo de Lyon, Orígenes y San Agustín, junto a la Escuela Siria.

Ante un atento auditorio Julio indicó que «el horizonte de las diferencias implica una complementariedad entre las perspectivas, y no contraposición, pues en el fondo se encuentra siempre los elementos unificantes de las distintas interpretaciones».

A continuación, el panel continuó con el tema «Visión trial del ser humano durante los siglos XII y XIII»,  desarrollado por Ana Lucía Montoya, miembro de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, quien destacó la visión trial en las escuelas monacales cistercienses y en la escuela de San Víctor, junto a la teología escolástica de Santo Tomás de Aquino y San Buenaventura.

Ana Lucía explicó que  es posible encontrar distinción entre el alma y el espíritu en el hombre, de manera particular a la hora de dar razón de la relación del hombre con Dios. «Sin embargo dicha distinción no se da a un plano sustancial sino de operaciones. La operación más alta del hombre, fundada en su ser creado a imagen y semejanza de Dios, sería la espiritual. Dicha operación goza de una cierta independencia con relación al cuerpo y se distingue de la actividad propiamente racional».

El último día del Congreso tendrá como programa las conferencias «El pecado, clave antropológica», «El Señor Jesús, Reconciliador y revelador de la persona humana» y «La persona humana y su libre cooperación con la gracia», y los paneles «La aproximación a la persona humana en algunos autores espirituales entre el siglo XV y XVII» y la «Visión trial del ser humano en algunos autores contemporáneos».

(Los presentes textos son extractos grabados y no pueden considerarse como versiones oficiales de los ponentes)

 

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